Todo lo que necesitas saber sobre trasplantes de cabello

El término por el que se conoce comúnmente es alopecia. Sí, ese proceso tan poco agradable en el que los hombres (mayoritariamente) van perdiendo pelo poco a poco. ¿Su resultado? La calvicie, temido por la población masculina. Rechazado por la población femenina (según estadísticas, la calvicie en las mujeres afecta muchísimo más a su estado de ánimo que en el sexo masculino)

Es bien conocido que la pérdida de pelo se incluye entre las principales preocupaciones estéticas, tanto de hombres como de mujeres. Según un estudio reciente, en condiciones normales se produce una caída diaria de unos cien cabellos. La calvicie está situada en la caída de más de 250 cabellos diarios (principio de alopecia) Hay diferentes tipos de alopecia: la adquirida y la congénita.

La alopecia adquirida se suele producir por algunos factores concretos como determinados productos químicos, postparto, falta de hierro, traumas, problemas emocionales o estrés, diabetes. cáncer, etc… En todos los casos, una vez se elimina la causa de los síntomas, la alopecia va desapareciendo.

La alopecia congénita (heredada) afecta especialmente a los hombres, y las zonas afectadas del cabello principalmente son la frontal, parietal y temporal. Este tipo de alopecia es la más común y suele empezar entre los veinte y treinta años. En casos concretos de la mujer, la pérdida del cabello se da por diversos factores como la alopecia heredada (aparece entre los treinta y cuarenta años) la menopausia o la toma de anticonceptivos.

En Capilae, la principal preocupación es la salud del cabello, y han creado las mejores técnicas para abortar este problema de raíz de una vez por todas. El trasplante de pelo es su especialidad, desarrollado en dos modalidades diferentes: la cirugía capilar FUSS, y la cirugía capilar FUE.

Las ventajas de la cirugía FUSS es que es más económica y la duración de la cirugía es menor (unas seis horas, aproximadamente) En cambio, la cirugía FUE no deja cicatriz lineal  en la zona frontal, se puede retomar las actividades deportivas en un período más breve que en la cirugía FUSS, y se puede llevar el pelo muy corto. A pesar de la cicatriz que deja la cirugía FUSS, es tratada de manera que al final, el pelo también crezca a través de ella, consiguiendo camuflarla por completo hasta hacerla casi imperceptible.

El equipo médico está encabezado por Juan Ruiz Alconero, Licenciado en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares y tiene un Máster en Medicina Estética por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

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