Nuestro cuerpo también sufre en verano

Aunque el verano es una época que relacionamos con estímulos tan agradables como el buen tiempo y las vacaciones, lo cierto es que algunos de los cambios en nuestros hábitos y diversos factores relacionados con el aumento de las temperaturas tienen consecuencias sobre nuestro cuerpo. A continuación hablaremos de algunas de las afecciones más comunes durante la temporada estival, para estar atentos y tratar de evitarlos en la medida de lo posible.

Otitis

Las enfermedades relacionadas con el oído son muy molestas; no sólo resultan dolorosas, sino que también afectan a una zona muy delicada. Una de las afecciones más comunes del verano consiste en contraer otitis; normalmente el contagio se produce en piscinas contaminadas, una infección que tiene diversos síntomas como escuchar un fuerte pitido en los oídos, una incómoda sensación de taponamiento y un dolor muy fuerte, entre otros. Es muy importante que, si se detectan indicios de otitis, no se proceda a manipular el oído con bastoncillos ni rascando; es importante mantener los oídos secos y consultar al especialista.

Picaduras

No nos gusta pero es así; en verano proliferan los mosquitos y otros insectos que nos pican y nos producen incomodidades de diverso tipo. Tampoco en el mar estamos a salvo, ya que las medusas pueden producirnos erupciones muy dolorosas que deben ser tratadas para aliviar las molestias. Contra los tradicionales mosquitos, algunas precauciones: las mosquiteras de ventana son la opción ideal para evitar incursiones no deseadas. También hay diferentes aromas que nos protegen contra ellos, como el limón, el clavo o la lavanda. Alíate con las esencias naturales… y con los repelentes. Y si sufres alergias a determinados tipos de picadura, ten un cuidado extra.

Quemaduras

Protegernos ante los rayos del sol es esencial para evitar problemas de gravedad como el cáncer de piel; es por eso que es necesario utilizar siempre protectores solares, incluso cuando salgamos a pasear, y no sólo cuando vayamos a la playa. De esta manera evitaremos incómodas quemaduras y cuidaremos la salud de nuestra piel; además, hay que tener en cuenta que nuestra piel envejece mucho más cuando es expuesta de forma reiterada al sol sin protección.

Enfermedades diarreicas

La mala conservación de los alimentos es una de las principales causas de diarrea estival; por esa razón, es muy importante tener en cuenta la refrigeración de los alimentos para evitar su contaminación y las complicaciones derivadas de ingerir comida en mal estado. Si sufrimos un brote de diarrea es importante asegurarnos de las causas que la han provocado; tu médico te aconsejará realizar un examen de las heces para esclarecer el tipo de bacteria que ha provocado el episodio. En un caso normal y sin complicaciones, el desorden intestinal suele durar unos días en los que hay que mantener una dieta blanda, hidratarnos mucho y tomar algún tipo de medicamento contra la diarrea que alivie los síntomas y que nos conduzca a una pronta recuperación.

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