¿Se te cae el pelo y no sabes qué hacer?

Comúnmente conocido como calvicie, su terminología técnica es alopecia, y no está muy de moda hoy en día. Este proceso incómodo de perder pelo, sobre todo en los hombres, es algo que no gusta y desespera a la gran mayoría del género masculino que la sufre. No es nada agradable, y muchos pierden su propio autoestima con la perdida de pelo. La alopecia o calvicie lleva consigo en la mayoría de los casos un rechazo generalizado en el sector femenino. Pero ellas tampoco están exentas de este tipo de enfermedad, solo que de una manera diferente.

La caída del cabello se coloca entre los primeros problemas que afectan y preocupan a la sociedad de hoy en día. Lo que más se conoce o el motivo principal que aparece cuando el pelo desaparece es que es algo hereditario. No siempre es así, pero no les falta razón. Hay dos tipos de alopecia. La congénita y la adquirida. La congénita es la hereditaria, aunque los estudios que se están realizando actualmente desmontan esta teoría, afirmando que no hay un porcentaje alto de fiabilidad para achacar a nuestros mayores la culpa de que se nos caiga el pelo. La alopecia adquirida, sin embargo, es ese tipo de caída de pelo que se va acentuando cuando se sufre estrés y demás.

La alopecia androgénica es la más habitual, porque en el caso de las mujeres, cuando pierden cabello es debido en el 90% de los casos a motivos externos, como por ejemplo, enfermedades (cáncer), estrés, hormonas, falta de vitaminas, etc. Y una vez se detecte cual es el motivo de la caída de pelo, se puede erradicar y desaparece por completo. En el caso de los hombres es más complicado, y han de recurrir a operaciones estéticas para poder recuperar el pelo.

Aunque parezca mentira, las operaciones estéticas para recuperar el pelo no son nada dañinas o dolorosas. En el caso de Capilae, las intervenciones siempre llevan anestesia y se obtienen buenos resultados. Para ofrecer la mejor calidad de cirugía puedes elegir entre la cirugía FUE y la FUSS.

La cirugía FUE consiste en extraer unidades foliculares de forma individual a través de un sacabocados microscópico, que suele medir 0.8 milímetros de diámetro. Este instrumento se puede utilizar de forma manual o mecanizada. Capilae, por ejemplo, siempre se decanta por ambos sistemas, según se de el caso, porque cada uno tiene sus ventajas particulares y son muy útiles para satisfacer al paciente. Se utiliza anestesia local, por lo que el paciente está despierto pero no siente nada.

La cirugía FUSS es la más empleada por todo el mundo, la técnica más tradicional que consiste en obtener folículos de una tira de 25 centímetros.

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