La caída del cabello y los quebraderos de cabeza

Si a un hombre se le cae el pelo, también pierde su orgullo, su hombría y su dignidad. No lo digo yo, ni mucho menos. Al contrario, en mi opinión, tener pelo o carecer de él solo son cuestiones triviales que tienen solución y no deberían ser tan importantes para la vida de una persona, y mucho menos condicionar sus hábitos de vida. Pero los hombres son muy suyos, muy orgullosos y les gusta presumir. La perdida de pelo es uno de los motivos por los cuales los hombres llegan a deprimirse, o a preguntarse por qué les ha tocado a ellos. A decir verdad, existe dos  tipos de caída de pelo: está la alopecia (es otro término por el que se le conoce) congénita o adquirida. La alopecia congénita es la alopecia más común: hereditaria. En cambio, la alopecia adquirida es la que se produce por otro tipo de motivos ajenos a la genética y su herencia.

Si las mujeres se creen que están exentas de sufrir caídas de cabello, se equivocan. Ellas también pueden perder pelo, solo que la ventaja es que se cae de forma homogénea y, una vez descubierta la causa, se puede proceder con su eliminación definitiva. En cambio, los hombres no tienen esa posibilidad, y tienen que recurrir a la cirugía. Esa es otra cuestión. Muchos hombres creen que existen curas milagrosas que les devolverá el pelo, y no es así. Está la cirugía, el transplante de pelo o implante capilar, y ése sí que ofrece buenos resultados. Además, hay dos tipos de implantes: está la técnica FUSS y la técnica FUE. La diferencia entre ambas erradica en que en el primer caso, se obtienen folículos gracias a una tira de unos veinticinco centímetros, que se coloca sobre la nuca del paciente. Con esos pelos, se repoblará la zona afectada por la alopecia, puesto que en la nuca volverá a crecer el pelo. Eso sí, deja cicatriz (que ni se ve) y la técnica es más barata. También es la técnica más tradicional.

Luego está la técnica más innovadora: la técnica FUE, que consiste en extraer unidades foliculares de forma individual, de una en una, y se tarda el doble de horas, además de ser más cara, pero no deja ninguna cicatriz.  Sea cual sea tu caso, ¿por qué no te pasas por un centro que se dedique expresamente a ésto y te informas? Capilae, por ejemplo, lleva realizando trasplantes de pelo desde hace años, y todos sus clientes han salido satisfechos con el resultado.

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