Aislar los prejuicios es uno de los retos actuales de la enfermería

Estamos viviendo tiempos convulsos. En el momento y el lugar menos esperado puede ocurrir de repente una tragedia. Por eso es importante estar preparados para poder reaccionar a tiempo y proporcionar los primeros auxilios que pueden salvar la vida de una persona.

Socorrer a alguien es un asunto delicado. Aunque tengamos toda la intención de hacerlo necesitamos tener al menos los conocimientos básicos porque de lo contrario en vez de ayudar podríamos hacerle más daño. Por eso los cursos de auxiliar de enfermería son vitales en estos tiempos, pues estos profesionales son capaces de dar todo tipo de asistencia en casos de emergencia.

Ante cualquier desastre, natural, causado por el hombre o de otro tipo, la participación de los enfermeros es fundamental porque estos pueden determinar rápidamente cuáles son las principales necesidades, el nivel de gravedad de los heridos y por supuesto proporcionar los primeros auxilios, entre muchas otras acciones.

El personal de enfermería es vital no sólo en el momento que se produce la catástrofe, sino también después del hecho e incluso antes. Pero que puedan desempeñar una labor eficiente dependerá de su nivel de formación profesional.

La enfermería, como la mayoría de las profesiones, ha experimentado cambios con el pasar del tiempo. Han aparecido nuevos roles, nuevas responsabilidades y ahora los profesionales de esta área pueden ser más independientes y más autónomos, según nos explica Gloria Balaguer Madrid en su trabajo de fin de grado para la Universidad Internacional de Cataluña titulado: Evolución de la enfermería y aparición de nuevos roles: rol de la enfermera de cuidados paliativos.

Retos actuales

En la actualidad esta profesión tiene muchos retos, como son la necesidad de adaptarse a los avances tecnológicos y a la diversidad de acontecimientos que ocurren a menudo. Otro gran desafío es asimilar las cuestiones ideológicas de sus pacientes.

La superación de esos retos se basa en la educación. La formación de los enfermeros de hoy debe incluir conocimientos de la situación regional y mundial, sobre el perfil de de las diversas poblaciones y fundamentarse en el respeto a las diferencias género, raza, orientación sexual y demás particularidades humanas, al menos así lo plantea la experta en enfermería Alcione Leite da Silva en su artículo Enfermería en la era de la globalización: retos para el siglo XXI.

Da Silva considera que es necesario que las estrategias de enseñanza de enfermería se centren en las personas, en guiarles hacia una educación emancipadora, centrada en la autonomía y que les vuelva capaces de trabajar y de pensar de manera crítica. Sin prejuicios, desde luego.

La valoración y el estímulo de creencias y valores culturales y sociales son imprescindibles para realizar un cuidado culturalmente competente. Esto favorece la construcción de actitudes y los comportamientos saludables, explica la experta.

Estos planteamientos de Da Silva son muy importantes y deben ser tomados en cuenta para la formación de los profesionales de la enfermería, cuyo rol fundamental es salvar vidas, sin importar de quien se trate.

Lilian Tejeda

Nuestro cuerpo también sufre en verano

Aunque el verano es una época que relacionamos con estímulos tan agradables como el buen tiempo y las vacaciones, lo cierto es que algunos de los cambios en nuestros hábitos y diversos factores relacionados con el aumento de las temperaturas tienen consecuencias sobre nuestro cuerpo. A continuación hablaremos de algunas de las afecciones más comunes durante la temporada estival, para estar atentos y tratar de evitarlos en la medida de lo posible.

Otitis

Las enfermedades relacionadas con el oído son muy molestas; no sólo resultan dolorosas, sino que también afectan a una zona muy delicada. Una de las afecciones más comunes del verano consiste en contraer otitis; normalmente el contagio se produce en piscinas contaminadas, una infección que tiene diversos síntomas como escuchar un fuerte pitido en los oídos, una incómoda sensación de taponamiento y un dolor muy fuerte, entre otros. Es muy importante que, si se detectan indicios de otitis, no se proceda a manipular el oído con bastoncillos ni rascando; es importante mantener los oídos secos y consultar al especialista.

Picaduras

No nos gusta pero es así; en verano proliferan los mosquitos y otros insectos que nos pican y nos producen incomodidades de diverso tipo. Tampoco en el mar estamos a salvo, ya que las medusas pueden producirnos erupciones muy dolorosas que deben ser tratadas para aliviar las molestias. Contra los tradicionales mosquitos, algunas precauciones: las mosquiteras de ventana son la opción ideal para evitar incursiones no deseadas. También hay diferentes aromas que nos protegen contra ellos, como el limón, el clavo o la lavanda. Alíate con las esencias naturales… y con los repelentes. Y si sufres alergias a determinados tipos de picadura, ten un cuidado extra.

Quemaduras

Protegernos ante los rayos del sol es esencial para evitar problemas de gravedad como el cáncer de piel; es por eso que es necesario utilizar siempre protectores solares, incluso cuando salgamos a pasear, y no sólo cuando vayamos a la playa. De esta manera evitaremos incómodas quemaduras y cuidaremos la salud de nuestra piel; además, hay que tener en cuenta que nuestra piel envejece mucho más cuando es expuesta de forma reiterada al sol sin protección.

Enfermedades diarreicas

La mala conservación de los alimentos es una de las principales causas de diarrea estival; por esa razón, es muy importante tener en cuenta la refrigeración de los alimentos para evitar su contaminación y las complicaciones derivadas de ingerir comida en mal estado. Si sufrimos un brote de diarrea es importante asegurarnos de las causas que la han provocado; tu médico te aconsejará realizar un examen de las heces para esclarecer el tipo de bacteria que ha provocado el episodio. En un caso normal y sin complicaciones, el desorden intestinal suele durar unos días en los que hay que mantener una dieta blanda, hidratarnos mucho y tomar algún tipo de medicamento contra la diarrea que alivie los síntomas y que nos conduzca a una pronta recuperación.

Las 5 dudas sobre el trasplante capilar que más atormentan a los pacientes

  1. ¿Duele mucho el trasplante de pelo?

    La mayoría de las intervenciones son hechas con anestesia local. El paciente está despierto durante toda la intervención, pero no necesita de ser sedado ni anestesiado de forma total.

  1. ¿Deja alguna cicatriz? ¿Existe algún trasplante que no deje cicatriz?

Los dos métodos (FUT y FUE) dejan cicatrices diferentes pero muchas veces, casi no son significativos. El trasplante tradicional (FUT), deja una cicatriz linear que se puede camuflar con el pelo. Con el método FUE, deja varias cicatrices pequeñas, pero que también se puede camuflar fácilmente. En ambos los métodos hay cicatrices, pero lo que sí es importante es que pueden ser fácilmente tapadas con el restante pelo.

  1. ¿Cuánto tiempo dura la intervención?

Depende de la cantidad de unidades foliculares requeridas y de las características del pelo de la zona donante y del paciente. Habitualmente dura una 6-8 horas, durante las cuales se realizan descansos.

  1. ¿Cuánto tiempo tarda en crecer el pelo trasplantado?

En el segundo o tercer mes después de la cirugía, los cabellos nuevos empiezan surgir. Puede haber algún cambio de la textura del pelo, pero eso se resolverá después de uno o dos años después del trasplante. El resultado final se vería entre el octavo mes y el año desde el trasplante.

  1. ¿Como es la recuperación del paciente?

 Esa es una cuestión que puede hacer con que las personas sientan miedo de hacer el trasplante. De una forma general, no hay un período de reposo posterior a la cirugía. El paciente puede trabajar, estudiar y mantener su rutina, teniendo apenas que evitar grandes esfuerzos y evitar la exposición solar. Esa fase puede durar 21 días, aunque el medico la podrá aumentar.

Carolina Cordavias